Hoy es un día de esos, en los que sería mejor bailar, aunque no sepa muy bien cómo hacerlo. Así lo hace el mísmismo Erlend Oye, el chico de tez más blanca en el mundo: como si estuviera sólo en la intimidad de su cuarto, nadie lo viera, y trajera puestos los audífonos a todo volumen... Mientras tanto, el buen Eirik Glambek cumple con su chamba...
Grabado el 7 de marzo pasado, en el Poliforum Cultural Siqueiros de la Ciudad de México. No es lo que se dice una película, pero al menos yo sostuve el teléfono celular y los temblores de la imagen son producto de un calambre en el brazo...
Grabado el 7 de marzo pasado, en el Poliforum Cultural Siqueiros de la Ciudad de México. No es lo que se dice una película, pero al menos yo sostuve el teléfono celular y los temblores de la imagen son producto de un calambre en el brazo...