Wednesday, January 24, 2007

Cumpliendo compromisos contractuales…


Y precisamente así se titula una pieza instrumental de Los Planetas, esa banda española que se sitúa a medio camino entre Belle & Sebastian y La Unión. Pero a diferencia de otros compromisos contractuales, el que me ha encomendado el sapientísimo Medeo es de muy grato cumplimiento.

Pero vayamos por partes. Como todo juguete rabioso, primero van las instrucciones, que el placer del juego tiene que ver con seguir adecuadamente las reglas…

1. Coja el libro que tenga más cerquita.
2. Vaya a la página 123.
3. Váyase ahora a la quinta oración.
4. Copie las siguientes tres oraciones.
5. Publíquelas en su blog junto con el nombre del libro y el autor.
6. Ponga la cadena de tarea a otros tres cristianos.

Y el resultado, del libro Big Fish de Daniel Wallace (sí el mismo en el que se basó la entrañable película de Tim Burton), es:

“And I grew up so quickly. His wife couldn’t see it as clearly, but he could. Coming back he saw this incredible growth, and seeing it realized how much smaller this made him, relatively speaking…”

Resulta que en esta parte del libro el aventurero de Edward Bloom (interpretado en la película por Ewan McGregor y por Albert Finney) empieza a sentir que el hogar que acaba de construir con la mujer que ama es demasiado pequeño en comparación con el mundo que se extiende más allá de sus ojos: ese mundo que es un espacio que su imaginación ha llenado con mujeres orientales de dos cabezas, gigantes que devoran todo lo que encuentran a su paso pero que “todo lo que necesitan es amor”, pueblos fantasmas habitados por quienes no se atrevieron a renunciar a la seguridad del hogar… Y en medio de todas esas ansias de aventura, de repente sucede la paternidad y el sentimiento de irse haciendo más pequeño mientras el hijo va creciendo tanto como el propio Bloom lo hizo en su juventud… Lo que hizo conmigo a los dieciocho años Donde mejor canta un pájaro... de Jodorowski en clave mística, lo está haciendo ahora el libro de Wallace en un tono agridulce: reconciliarme con mi padre y con el padre que potencialmente puedo ser yo…

Última cláusula del compromiso contractual:

Deben escogerse tres bloggers y asignárseles la tarea de replicar el ejercicio. Yo apuesto por: Arkturo, el Juntacadáveres y Zelig…

Es romper la regla, pero tengo otros tres: Beto, Issa y Tessitore

7 comments:

el juntacadáveres said...

ya!! listo!!!
gracias...

el juntacadáveres said...

deberias de dejar linkeados los nombres de los bloggers para poder ver lo que ellos escriben...

Medeo Mandarino said...

Gracias por lo de sapientísimo (sonrojo infinito) y más gracias aún por haber respondido la tarea. Tenía una sincera curiosidad por saber qué leías últimamente. Esperamos nos avises el día en el que los astros sean propicios para un esperadísimo café. Un abrazo.

Zelig said...

Querido Mario, deberes cumplidos.

Mario said...

Junta:

Muchas gracias por cumplir cabalmente la tarea encomendada. Como te dije, yo terminé hace unos días la novela última novela de Jorge Volpi y me dejo un sabor agridulce de boca. Luego lo comentamos. Y tengo muchas ganas de ir por Bolaño... EL problema con postear los links es que no estoy muy familiarizado con el lenguaje. Me costó mucho trabajo poner en el costado izquierdo el listado de links... Véamos:

arkturo.blogspot.com
zeligmania.blogspot.com
betogun.blogspot.com
efectossecundarios.blogspot.com
tessitoredisogno.blogspot.com

Medeo:

Sapientísimo señor de sentido del humor inmejorable, gracias por la tarea, que cumplí con mucho gusto. Queda pendiente otro compromiso contractual, de muy grato cumplimiento en cuanto desahogue mi existencia de ocupaciones enfadosas...

Zelig:

Lees, vas al teatro, al cine, estás al tanto de lo que ocurre en el mundo... Yo creo que es así por tus múltiples personalidades de camaleón... Gracias, me voy a ver el día de hoy la última película de Woody Allen. A ver qué tal...

Issa said...

Cumplida la tarea... de madrugada, pero cumplida.

Mario said...

Issa:

Muchas gracias por dejarme saber qué estás leyendo. Y más significativo, porque el ejercicio fue cumplido de madrugada. Aunque lo inusual contigo es que concidamos en horas normales... Un abrazo, querida Issa, y mucha fuerza para cerrar satisfactoriamente tantos guiones pendientes...