Tuesday, March 13, 2007

El fin del juego





La facultad de juzgar no produce ningún sustituto para la acción política. La función principal del juicio político, según la caracterización de Hannah Arendt, es suministrar un modelo de racionalidad deliberativa que permita la realización del diálogo libre de violencia y coerciones en un espacio público de carácter democrático; el juicio, en este sentido, otorga a los individuos la experiencia de la pluralidad que los prepara para acciones políticamente responsables. El pensamiento y el juicio, considerados de manera independiente, permanecen en tensión con la acción concertada que se produce en el espacio público. No se pude considerar al juicio como el vínculo extraviado entre la teoría y la práctica políticas que muchos pensadores, frustrados por el carácter imprevisible de la libertad humana, anhelan recuperar. La imprevisibilidad y fragilidad de la acción humana son rasgos permanentes de una existencia libre y autónoma, que no pueden ser erradicados, a menos que se arrebate a los seres humanos su espontaneidad –como intentó la ideología totalitaria. De hecho, de acuerdo con Arendt, no se ha perdido ningún vínculo entre la teoría y la práctica políticas, porque de hecho nunca ha existido más que en el contexto de la ideología que aspira a modelar el mundo de acuerdo con la fuerza lógica de sus premisa; en su lugar, lo que está disponible para seres frágiles y libres como nosotros, es un espacio público abierto a la discusión y consideración crítica de aquellas narrativas que aportan ejemplos del pasado que arrojan luz sobre la mejor forma de articular la convivencia política en el presente. La acción no puede condicionarse de manera teórica porque, de ser así, se perdería su potencial milagroso, es decir, su capacidad para aportar significados novedosos e inaugurar cadenas de sucesos en el mundo. Porque, de acuerdo con Arendt, la acción y su fragilidad inherente permanecen como un recordatorio de que los seres humanos, “aunque han de morir, no han nacido para eso, sino para comenzar algo nuevo […] Con la creación del hombre, el principio del comienzo entró en el mundo; lo cual […] no es más que otra forma de decir que, con la creación del hombre, el principio de libertad apareció en la tierra”. Cuando el juicio tiene la característica de liberar la imaginación moral que prefigura de manera hipotética el tipo de debate y deliberación que debería ocurrir de manera real en el espacio público, éste se constituye como la más política de las facultades humanas y no sólo de manera tangencial como en los tiempos de oscuridad –cuando el juicio independiente permite a los individuos renunciar a volverse cómplices de la barbarie. Un ciudadano políticamente responsable en sus juicios y acciones es quien “sabe cómo elegir compañía entre los hombres, entre las cosas, entre las ideas, tanto en el presente como en el pasado”.


Este es el párrafo final –concluido el domingo pasado– del cuarto y último capítulo de una tesis de maestría en filosofía política que trató de arrojar un poco de luz sobre la interpretación de la facultad de juzgar como herramienta de comprensión política, que Hannah Arendt configuró a partir de Immanuel Kant. Para mi –al menos eso espero–, es el fin de una especie de juego masoquista y placentero a partes iguales, que comenzó en el año 2004 y que se arrastró con más pena que gloria hasta este momento. Es mucho o poco tiempo, según se le quiera ver.


Una de las cosas que más me seduce de Hannah Arendt es su intento por comprender un hecho político, el totalitarismo del siglo XX en sus versiones alemana y soviética, sin el apoyo de la filosofía tradicional o el pensamiento religioso. Desde el punto de vista de la filosofía, el totalitarismo aparecía como un hecho que había roto los esquemas de comprensión humanos, y ante el cual no cabía más que el silencio. Adorno habría dicho, en este sentido, que después de Auschwitz, nadie se debería atrever a escribir poesía. Por su parte, la religión habría dicho que el mal que se mostró de manera exacerbada en los campos de concentración, era parte de un mundo diverso y plural, en el que la libertad humana, con la que Dios en su infinita bondad no pretendería intervenir, produce violencia y discriminación imparables por los muros simbólicos que constituyen las leyes. A Arendt, ni la filosofía ni la religión le servían para saldar cuentas con este pasado doloroso. Para ella, dominar el pasado significaba aceptar que la libertad humana produjo espacios de degradación como los campos de concentración; pero también implicaba que si estos actos de maldad extrema eran libres, tenían que poder ser juzgados y servir de inspiración para construir instituciones políticas que evitaran la recurrencia de la violencia y la discriminación en el futuro. Los alemanes que accionaron los mecanismos asesinos de las cámaras de gas, no eran demonios ni enfermos mentales; simplemente, se trataba de gente banal que se rehusó a colocarse en el lugar de las víctimas y que, de esta forma, causaron un mal inédito en la historia de la humanidad. Arendt decía que el mal es como un hongo: un organismo terriblemente simple que puede matar a un bosque entero rápidamente. Mientras que el mal es superfluo, banal, porque fallan todos los intentos de sus perpetradores para explicar sus conductas en términos morales, sólo la conducta políticamente responsable tiene raíces en el mundo. En última instancia, Arendt creía que la política debe ser el cuidado del mundo plural en el que vivimos, para que podamos entregarlo a la siguiente generación de seres humanos en la misma condición de apertura que lo encontramos nosotros y que nos permitió nacer en él…

En un momento dado de la escritura de la tesis, me sentía como Graddy Trip, el personaje que creó Michael Chabon como protagonista de su novela Wonderboys. Graddy Trip es un profesor de literatura en una prestigiosa universidad de Estados Unidos, a quien después de haber publicado un best seller, se le seca la fuente de la creatividad. Para el momento en el que Chabon inicia Wonderboys, Trip no puede concluir su nueva novela, cuando ya lleva más de mil páginas en las que describe detalladamente hasta la genealogía del caballo que aparece en la primera página de la obra y la historia de sus sillas de montar y sus frabricantes. Trip no puede parar de escribir, porque ha extraviado el impulso inicial que lo hizo sentarse frente a la hoja de papel en blanco. Sentirse extraviado en medio de un proyecto que de verdad se ama y que se ha iniciado como un asunto vital más que profesional, es una experiencia frustrante como pocas. En otras ocasiones me sentía como una de las piezas musicales que Philip Glass escribía en la década de 1980, parecidas a las que usó para la trilogía Qatsi de Godfrey Regio: extendiendo en un espacio de tiempo muy amplio, las variaciones musicales de dos o tres acordes cuidadosamente escogidos para agotar todas su posibles combinaciones y, de alguna manera, poner al escucha en un estado hipnótico. No había ninguna nota nueva en una pieza que se había extendido más del tiempo que yo había planeado, y si una sensación de repetición constante que anulaba mi capacidad de distancia crítica…

Ahora no sé si celebrar o lamentar que el juego masoquista y placentero que me ocupó durante todo este tiempo, se haya terminado. Ya me imaginé qué es lo que me gustaría trabajar en el doctorado, pero también me acuerdo de lo difícil que fue concluir la maestría y de los dolores de cabeza y frustraciones temporales que me significó. Debo confesar que este blog surgió en un momento, a la mitad de la tesis, en el que la confianza en mi trabajo estaba muy próxima a acabarse. Así que alguien me dijo: “tienes dos opciones: o vas al psicólogo para descubrir la fuente del bloqueo, o te pones a escribir sobre todo lo que se te ocurra para que tu mismo encuentres por qué tus obsesiones antes placenteras, ahora se han vueltos pesadas y dolorosas”. Y me puse a escribir. Por lo pronto, olvidaré por un momento la tesis, hasta que lleguen las correcciones finales y el examen público…

11 comments:

Miguel Cane said...

Querido Mario:

¿Qué te puedo decir?
Felicidades.

No es fácil llegar hasta donde has llegado y es un logro que causa orgullo y (también) admiración.

(Estoy seguro que Mlle. Arendt estaría muy honrada)

Un día, antes de que me vaya, te contaré sobre tazas de té, la historia de Michael Chabon, The Mysteries of Pittsburgh, la conexión que nos une y la explicación de por qué Art Bechstein y Art Lecomte aparecen en Todas las Fiestas de Mañana.

Pero eso será otro día.
Por lo pronto, bienvenido.

Y una vez más, felicidades. Una tesis de Maestría... ¡es un lograzo!

Un abrazo, en Cinemascope.

Nyman said...

¿Es posible ir al exámen? jeje...Mario, Felicidades, mi estimado. Como te decía en mi blog, lo que hiciste no debe ser cosa fácil y es -aunque no lo creas- gratificante ver como la vida de mis conocidos (virtuales o no) van obteniendo sus momentos y uno en tu vida, sin duda es éste: concluir tu tesis.

Me acordé de tí porque después de mucho batallar, por fin pude bajar la canción de Belle & Sebastian que da título a tu blog, tiene una rara belleza que resulta sumamente placentera...he estado escuchandolo contínuamente y cada vez, me gusta más.

Te mando un abrazo filmado con Panavision jaja (saludos Cane)

Senses & Nonsenses said...

Un ciudadano políticamente responsable en sus juicios y acciones es quien “sabe cómo elegir compañía entre los hombres, entre las cosas, entre las ideas, tanto en el presente como en el pasado”.
...me tatuaré esta frase en la piel.

sólo felicitarte y felicitarnos por esa crisis en el ecuador de la tesis que nos ha permitido conocerte. no es habitual encontrar alguien que te haga pensar.

yo, como nyman, confieso que tb me descargué la canción de belle&sebastian como para querer descubrirte algo mejor.

un abrazo.

Arkturo said...

Cielos Hombre.

Lo leo, y lo comprendo
Lo trago y lo saboreo

es de esas cosas, que te dejan sabor dulce en el paladar, aún después de haber comido salsa verde.

Pues que podría decirte, yo me topé o tú te topaste en mi camino, y desde entonces, me has influenciado en muchos aspectos de mi vida, tu parte final (y no sé si sea toda en general), habla de una sinfonía de Teoría y jucio, que me queda muy bien a analizar, me encantó meramente el poder leer esas frases, de un autor que meramente desconocía, y que desde ahora, confirmará algunas de mis tantas cosas, que en la actualidad, mucha de la gente que me rodea, me tira a desperdicio.

Felicidades, y si por mí fuera, me tomaría el primer camión que vá de mi pueblo a Ciudad de México, y te iría a dar un fuertísimo abrazo.

felicidades!
me llena saber que has cumplido contigo mismo :)

muak

tu.politóloga.favorita said...

Eres politólogo o sólo es la maestría?
Coincido completamente con la última oración que pusiste sobre la tésis. Hay que saber diferenciar entre un humano y un ciudadano; existe un gap enorme entre los dos
saludos!

gaby said...

Mario, este es un excelente post, y mira, debo de admitir que no entendi perfectamente la parte que escribiste sobre tu tesis ya que no estoy en mis cinco sentidos, son las 2.27 pm y estoy despierta desde las 3.50 am. pero con el resto...uff..

Eso que dices sobre los alemanes que se rehusaron a ponerse en el lugar de las víctimas es muy cierto, si, causaron un mal inédito a la humanidad, pero que sería ahora sin ello?.

"Sentirse extraviado en medio de un proyecto que de verdad se ama y que se ha iniciado como un asunto vital más que profesional, es una experiencia frustrante como pocas."

Eso me cayó como un balde de agua hirviendo...

Y sobre haber empezado este blog debido a ese bloqueo... por alguna razón así empecé el mío, pero también es una razón demasiado distinta.

será bueno verte por mi blog... yo andaré por este.

marches! said...

yo no se mucho de esas cosas.. pero me parecio formidablemente interesante

saludos

Max Demian said...

En cierto modo y ahora que lo veo, educarse es todo un proceso masoquista, entramos por nuestra voluntad y solo queremos q se termine pronto, porque el proceso es angustioso, apremiante y, hasta vemos nuestra autoconfianza quebrarse mas de lo q creiamos.
Pero lo importante es haber llegado a buen puerto, aprender del camino que nos llevo al final, y como no, comprender quienes somos ahora y quienes fuimos antes de empezar.
Solamente resta felicitarte por lo que que significa armar una tesis, no solo por el hecho de escribir hojas, sino como un conjunto de momentos ue estan depositados ahi.
Muchas felicitaciones y mucha suerte en la defenza de la tesis!

Issa said...

Felicidades, de verdad. Luego viene el vacío, pero siempre hay tinta con la que llenarlo. Curioso, pero empieza a sorprenderme cada vez menos: la eterna novela de wonderboys ha sido una constante en mi trabajo; no puedo dejar de pensarla, y ahora mismo escribo sobre un pobre diablo que empieza una tesis de maestría y termina escribiendo una carta de amor de 600 cuartillas. Chabon es el rey... ya leíste la paráfrasis que hace de S. Holmes en su último libro?

Josue said...

Felicidades querido mario,no se porque pero me agrada que hays logrado esto a los que mucho llegan,pero muy pocos como tu, en verdad.

y sabes lo que escribi en el post anterior.Me doy cuenta que si tengo cierta afinidad contigo en la forma de escribir y en cierta parte te intento copiar eso es lo que ahora me doy cuenta.

que mrs. greñas te observe!!! hay personas que estan aqui por algo y sobresalen de las demas, tu deberias ser una de ellas..

Mario said...

Miguel:

El primer comentario, y me agarras todavía con la resaca de haber terminado este juego que duró más tiempo del que hubiera querido. Nunca había pensado en eso qué dices: ¿qué pensaría esta judía que huyó de Europa antes del desastre totalitario y que se negaba a ser catalogada como filósofa política, de que un chaval mexicano que en el siglo XXI tenga ganas de iniciar un diálogo con ella? Me lo sigo pensando. Quizá traté de hacer con ella lo mismo que ella hizo con Kant: ser lealmente desleal, respetuosamente irrespetuoso... Por el momento, me cae muy bien una palmada en la espalda en cinemascope... Un abrazo en Panavision y con sonido dolby digital...

Monsieur Hire:

Gracias por la felicitáción y el ánimo, que mucha falta me hace. Precisamente, como dice la canción de Belle & Sebastian, ahora me siento un poco siniestro. Yo me acordé de tí, porque en casa de un amigo descubrí el disco "The Very Best of Michael Nyman", y me llevé la sorpresa de que incluye piezas de las películas de Leconte, y algunas otras rarezas deliciosas que no conocía (como el track de "Practical Magic" o el de "The Diary of Anne Frank")... Un abrazo en 3D y IMAX

Senses:

Pues me siento un poco sonrojado de tantos buenos deseos. Muchas gracias, que siempre es bueno saber que uno es leído y comentado. En realidad, con la tesis me di cuenta de que es muy difícil que alguien tenga la generosidad de leerte: todo el mundo está muy ocupado con los amantes, los hijos, el trabajo y la lista de compras. Leer, y compartir el gusto por lo que se lee, es un acto de generosidad invaluable... Eso eres tú: un ser generoso... Gracias...

Arkturo:

Ja! No sabes cómo me gusta la salsa verde, de hecho es mi aderezo favorito, aunque luego la indigestión haga sus estragos. Te lo he dicho: me reconozco mucho en lo que escribes, así era a los 16, o al menos así recuerdo que era o que me hubiera gustado ser a esa edad... Así que si hablamos de influencias, el proceso ha sido mutuo y recíproco... No puedo decir que haya cumplido conmigo mismo todavía. Como decía un amigo muy querido de 16 años, por el día de mañana, mi único proyecto es ser más honesto conmigo mismo, y para eso todavía falta mucho...

Mi politóloga favorita:

En realidad, estudié filosofía y la maestría es en filosofía política. Necio, decidí reincidir en la filosofía. Y, a pesar de todo, no me arrepiento... La distancia que separa el individuo del ciudadano es uno de los temas que más me intrigan, sólo que no sé si el enfoque adecuado sea el de la filosofía política. Ya sabes: esa falsa oposición entre el ascetismo liberal y el fervoroso patriotismo republicano... Como si no bastara la historia para demostrar que la política no es algo dado, sino que se construye a partir del ejercicio activo de la ciudadanía... Me lo tengo que seguir pensando...

Gaby:

Yo a veces tampoco entendía ni una palabra de lo que escribía. La mayor parte de la tesis, salvo la última sección, se hizo en madrugadas que le robaba al sueño o en horas hábiles que nunca me descontaron, porque nadie se dio cuenta. Así que conozco muy bien el contexto de empezar a hacer cualquier cosa a las 3.50 de la mañana... De hecho, me propuse terminar porque ya se había vuelto algo obsesivo, que no me dejaba hacer otras cosas o que no me permitía concentrarme para darle vuelta a la página... Muchas gracias por la buena vibra...

Marches!!!!

Muchas gracias por venir acá, y tomarte tu tiempo para leerme. Últimamente me da más pudor que lean lo que escribo, que se enteren de mi estado de cuenta o de mi historial amoroso... Espero que no sea la última vez que te vea por acá... saludos...

Max:

Qué gusto verte de nuevo por estas tierras! De momento todo está muy fresco y reciente para hacer una evaluación crítica y distanciada de mi trabajo, pero creo que una de las cosas que me gustan de mi trabajo es que siempre estuvo referido a mi, a lo que soy en el año 2007, y a lo que me imagino es valioso en la vida ahora que tengo 28 años de edad... No sé si sea bueno o malo lo que escribí, pero sé que es mío y eso me hace sentir satisfecho... Gracias, de nuevo...

Issa:

Yo podría ser ese pobre diablo, aunque hasta ahora sólo haya escrito cartas de amor de no más de 30 cuartillas. Curiosamente, mi experiencia me dice que el número de cuartillas es inversamente proporcional al número de besos ganados. Pero los teóricos de la creación literaria, todavía discuten al respecto... Ni hablar, querida Issa, que ya tengo otro libro pendiente recomendado por ti, porque no conozco este texto de Chabon del que me hablas. Ahora sé a lo que te referías con las pesadillas que te provocaba el libro de McCarthy: yo he tenido sueños horribles, desde que empecé a leer "The Road", en los que mi padre me cuida de las hordas de bárbaros que tienen de rehenes a las mujeres embarazadas, y yo con una edad muy corta y jugando con un auto de juguete de color amarillo entre las cenizas. Lo único hermoso, es que se que mi padre me está cuidando, y que si se diera el caso lo haría con la misma devoción...

Josúe:

Muchas gracias por tus generosas palabras. Qué te puedo decir? Sólo que es cierto el lugar común de que todo lo que duele, vale la pena al final. Lo que no me creo todavía es que sea imposible asociar el trabajo con el goce, aunque sea algo que yo no he hecho todavía. Espero algún día poder decir que me dedico de tiempo completo a aquello que me produce más placer, en este caso, la filosofía. Por lo pronto, soy un estudiante de filosofía metido a burócrata, y espero que eso no sea por mucho tiempo... Un abrazo, y de nuevo gracias por el apoyo. Se siente muy bien que a tanta gente le de gusto sincero saber que vas cerrando capítulos de tu vida...